A diferencia de la prueba de alcoholemia, donde el etilómetro evidencial determina una tasa precisa in situ, el test salival para la detección de sustancias estupefacientes (habitualmente el sistema Dräger DrugTest 5000) actúa meramente como un cribado indiciario. Para sostener una acusación penal bajo el Artículo 379.2 CP, la sustancia debe ser confirmada mediante un análisis de laboratorio homologado.
1. El Protocolo de Preservación de la Muestra
El test indiciario en saliva requiere la toma de una segunda muestra confirmatoria inmediatamente después de obtener un resultado positivo. Esta muestra debe sellarse herméticamente, asignársele un código de barras único y conservarse bajo una estricta cadena de custodia refrigerada hasta su entrega en el laboratorio de toxicología.
2. Causas de Ruptura de la Cadena de Custodia
La defensa pericial de estos asuntos se centra en auditar la trazabilidad de la muestra. Las principales causas de nulidad probatoria son:
- Falta de refrigeración: Las enzimas salivales y las condiciones de temperatura ambiental pueden degradar los metabolitos de la sustancia, invalidando el contraste posterior.
- Inconsistencias de etiquetado: Discrepancias entre el código del tubo de recogida anotado en el atestado policial y el número recibido por el laboratorio analítico.
- Demoras en la entrega: Tiempos de tránsito prolongados sin justificación documental del itinerario logístico de la patrulla policial.
3. La Importancia del Contraste en Sangre
El conductor tiene el derecho constitucional de exigir que el test indiciario sea contrastado mediante un análisis de sangre realizado en un centro médico. Si la fuerza actuante impide esta prueba de contraste o rompe el protocolo de extracción, se vulnera el derecho a la defensa, provocando la ineficacia de la prueba de cargo.
